ANÁLISIS | Autobuses Castillo, en el punto de mira

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Un autobús urbano recoge pasajaeros en la parada de Virgen de la Capilla.
Un autobús urbano recoge pasajaeros en la parada de Virgen de la Capilla.
 La calidad del transporte urbano de la capital es puesta en entredicho por usuarios, vecinos, partidos políticos y el propio Consejo Económico y Social de la ciudad

Los autobuses urbanos de Jaén ni pasan con la suficiente frecuencia, ni son puntuales, ni son cómodos, ni llevan aire acondicionado. Son algunas de las quejas más frecuentes de los usuarios del transporte público de la capital, cuya calidad “deja mucho que desear” no solo para ellos, sino también para los grupos municipales de la oposición, las asociaciones de vecinos e, incluso, el Consejo Económico y Social de la ciudad que ha reconocido en distintos dictámenes que necesita una mejora considerable. La empresa concesionaria está constantemente en el punto de mira. No hay semana o mes en el que Autobuses Castillo no reciba un tirón de orejas y por ende el Ayuntamiento, al que se le acusa de falta de control sobre un servicio que cuesta un millón de euros al año de las arcas municipales en compensación por el desfase en el precio que tienen las tarjetas para pensionistas y estudiantes con respecto al billete ordinario.

 

 Jaén en Común (JeC) critica los continuos incumplimientos de Castillo. “Se trata de una empresa que no aporta la documentación requerida, a la que no se le audita como ha aprobado el pleno en dos ocasiones y que continuamente trata de eludir sus obligaciones alegando unas supuestas pérdidas. Si eso es cierto, la solución es sencilla: que deje de prestar el servicio. Seguro que la ciudad sale ganando”, denuncia el portavoz de JeC, Manuel Montejo.

Para la formación morada, la culpa más que de la concesionaria es del equipo de Gobierno por dejar que actúe a su “antojo”. Por ejemplo, en la adquisición de vehículos. Según recoge el contrato, que se prolongó en 2006 hasta el año 2036, Castillo debe renovar su flota con dos autobuses cada ejercicio para, de este modo, mantener la mitad de sus vehículos por encima de la edad permitida, diez años. Algo que no sucederá en 2018, en el que aportará un solo bus. La empresa alega, según explica JeC, el “peregrino” argumento de que se trata de vehículos híbridos que son más costosos que los convencionales, concretamente “el doble, casualmente, del precio que anunció en 2012 al presentar dos autobuses convencionales (190.000 euros en aquel momento)”. Esto llama la atención, a juicio de Manuel Montejo, ya que, según el propio fabricante del vehículo, el coste del modelo híbrido es solo un 65% mayor que el convencional. Además, se da la circunstancia de que durante los últimos años la empresa ha adquirido microbuses, con un menor precio en el mercado, sin que por ello haya devuelto la diferencia económica al Ayuntamiento.

Un usuario coge el autobús urbano en la parada de Virgen de la Capilla.Un usuario coge el autobús urbano en la parada de Virgen de la Capilla.

Jaén en Común denuncia que con esta práctica, la renovación de la flota no se produciría porque al ritmo de un autobús al año, y con el estado de antigüedad de estos, que ya incumplen la obligación de que la mitad esté por debajo de los 10 años, se llegará a un nivel incompatible con una buena prestación del servicio. “Bastante problemas sufren ya los jiennenses con autobuses cuyas puertas no abren o cierran, que sufren continuas averías y que se encuentran en un estado pésimo como para que ahora se les permita, con la excusa de un precio no justificado, no renovarla”, lamenta.

Para JeC se trata de uno más en la lista de incumplimientos, “algunos graves”, del contrato y del reglamento de transporte colectivo urbano, sin que en ningún caso se impongan las correspondientes sanciones o se declare la caducidad del convenio, como recoge el Reglamento en caso de que se cometan cuatro faltas graves al año. Y todo ello con la “sempiterna canción” del déficit económico de la empresa.

LÍNEAS SIN ENTRAR EN SERVICIO DESPUÉS DE CINCO AÑOS

A la empresa concesionaria le llueven críticas desde todos los frentes. El PSOE exige al equipo de Gobierno que no retrase más la puesta en marcha del servicio de autobús urbano al Castillo de Santa Catalina, que acumula un retraso de cinco años. El principal grupo de la oposición recuerda que uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad sigue un año más sin transporte público y propone que la línea que cubre el servicio a El Neveral reduzca frecuencia y cubra temporalmente el acceso a la fortaleza. “Lo que no es comprensible es que quienes se desplazan desde otros puntos de Andalucía a Jaén se encuentren con que tienen como opciones subir en vehículo propio si lo tienen, ir andando, que no es el caso o pagarse un taxi para subir a Santa Catalina. Y hay que tener en cuenta que la tarifa para este emplazamiento ya no es urbana, sino interurbana, que es más cara”, denuncia Matilde Cruz.

SIN TRANSBORDO

Otro de los caballos de batalla de usuarios y grupos municipales es la implantación  del transbordo en el transporte urbano de la ciudad. A pesar de las reiteradas solicitudes, Autobuses Castillo hace caso omiso. Matilde Cruz pide al PP “que predique con el ejemplo” y del mismo modo que gracias al Consorcio de Transportes de la Junta se ha recuperado el transbordo de los viajeros de municipios del área interurbana y la capital, se haga efectivo este sistema de bonificación para los propios jiennenses. “Probablemente seamos de las últimas capitales de provincia que no tenga implantado el billete de transbordo urbano. Es decir, que quien viene de Torredelcampo a Jaén tiene ahora gracias a la Junta más facilidades para cambiar de un autobús de línea a otro urbano que quien se mueve solo por ciudad, porque el PP ha convertido el billete de transbordo en una entelequia”.

LA AUDITORÍA, EN EL “LIMBO”

El pasado mes de septiembre, el pleno del Ayuntamiento de Jaén aprobó por unanimidad una moción para conocer las cuentas de la empresa concesionaria del servicio de transporte urbano. Pasan los días, las semanas y los meses y Autobuses Castillo sigue sin facilitar datos tan importantes para el contribuyente como las cifras sobre bonificación de billetes en función de las cuales el Ayuntamiento otorga la subvención que ayuda a mantener el servicio. El PSOE acusa al equipo de Gobierno de “mirar para otro lado”, a pesar de tratarse de un asunto que cuenta con el respaldo de todo el pleno y de una de las concesiones más largas que jamás ha aprobado el Consistorio, por lo que su fiscalización debería ser mayor y probablemente por la que “más quejas recibe de los vecinos”.

Un autobús urbano recoge pasajaeros en la parada de Virgen de la Capilla. Un autobús urbano recoge pasajaeros en la parada de Virgen de la Capilla.

LOS USUARIOS, HASTIADOS

Cartel colocado por un jienense, a finales de febrero, en la parada de autobús de la Plaza de la Constitución.
Cartel colocado por un jienense, a finales de febrero, en la parada de autobús de la Plaza de la Constitución. Foto: Radio Jaén

Los principales afectados por la “deficiente” calidad del servicio que presta Autobuses Castillo son, como no podía ser de otra forma, los usuarios, que sufren desde el cambio de parada o de línea sin aviso previo a la ausencia de aire acondicionado en el interior del vehículo, a pesar de que el mercurio marque 36 grados. Los jiennenses han pasado de las reclamaciones a otras formas más ingeniosas para expresar su malestar con la empresa concesionaria. El pasado mes de febrero un ciudadano anónimo colocó un cartel escrito a mano en la parada de la Plaza de la Constitución en el que recordaba que la línea 19 ya no paraba en este punto sino en la calle Virgen de la Capilla. La empresa anunció este cambio el pasado mes de diciembre a través de un simple cartel escrito con rotulador que se pegó en la parada.

Coger el bus urbano se ha convertido para muchos jiennenses en una penitencia diaria. No en vano es uno de los servicios peor valorados, según todas las encuestas de consumidores publicadas hasta el momento. En este extremo también coinciden las federaciones de vecinos que, en más de una ocasión, han elevado sus quejas al Ayuntamiento que solo son satisfechas a regañadientes y después de muchas protestas, como ocurrió con la recién estrenada línea 20 que conecta el Bulevar con el centro comercial La Loma, la Universidad de Jaén y el Gran Eje, inaugurada el pasado mes de mayo.

 

 

 

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